¿Cómo aprende el perro a quedarse solo?
La causa de la ansiedad por separación suele ser la siguiente: los perros que de cachorros fueron dejados solos demasiado pronto y demasiado tiempo tienen a menudo dificultades, en su nuevo hogar, para acostumbrarse a quedarse también alguna vez solos. Esta ansiedad la muestran sobre todo los perros que provienen de la protección animal. Ahí juega sin duda un papel decisivo también la vida anterior. No comprenden de inmediato que las personas de referencia también vuelven. Simplemente sienten ansiedad y aún no poseen suficiente confianza. Algunos cuadrúpedos entran incluso en pánico, que en determinadas circunstancias puede ser para ellos incluso mortal.
Señales de que un perro se siente abandonado
Primero se debería saber interpretar las señales de que un perro sufre de forma grave. En tales situaciones los perros jadean muy fuerte, y el nivel de adrenalina sube de forma perceptible. Eso puede llevar a que el sistema inmunitario ya no funcione correctamente. Pueden surgir de ello diarrea y enfermedades de la piel. Eso significa puro estrés para el animal. En parte se llega al punto de que los perros, para mitigar ese pánico, empiezan a destruir nuestras cosas. Lo ven como una especie de alivio e intentan así reducir activamente el alto nivel de adrenalina.
- Reconocer señales de estrés como el jadeo intenso y la inquietud
- Acostumbramiento gradual en intervalos de tiempo muy pequeños
- Evitar la presión durante todo el proceso de entrenamiento
- Fomentar la relajación mediante un desahogo mental previo
Ejercicios prácticos para perro y dueño
Te recomiendo indagar cómo puedes ayudar a tu perro, para recuperar así también tu propia libertad. Como no hay consejos generales, los métodos deben adaptarse individualmente, pues cada perro reacciona de manera distinta. Para empezar, es sensato el siguiente ejercicio: para acostumbrarlo, dejas al perro primero solo unos segundos y luego unos minutos. Es importante que la duración y también los ejercicios en sí estén adaptados individualmente al animal. Eso, sin embargo, lo averiguas rápido.
Si el perro sigue por ejemplo a su humano a cada paso, por miedo a poder ser dejado solo, el estrés empieza a menudo ya antes de la puerta. Solo con ver que uno se dirige a la puerta, algunos perros se ponen nerviosos o gimotean. Desde el punto de vista técnico, deberías prepararte para un proceso bastante largo. Practica por ello mejor en un momento relajado, con mucha paciencia y sobre todo del todo sin presión.
Pequeños pasos hacia el gran éxito
Para ello puedes varias veces al día hacer como si salieras, pero vinculando eso a un juego para el perro. Cuando agarras el picaporte y el perro se queda paralizado, échale una golosina y juega brevemente con él. Abre y cierra la puerta sin prestar mucha atención al perro. Debería volverse del todo natural para el cuadrúpedo que los movimientos en la puerta no signifiquen nada malo.
Al cabo de unos días puedes probar un nuevo truco. Unta la parte interior de un rollo de papel de cocina con un poco de paté de hígado y ponlo sobre su manta mientras sales brevemente de la habitación. Si el perro lo lame y tú llegas hasta la puerta sin que él lo note, eso ya es un bonito éxito. Además, se ha demostrado útil incorporar en cada paseo un desahogo mental. Una búsqueda de bocados de recompensa o el equilibrarse sobre troncos de árbol desahoga al perro. Después, el animal está a menudo tan cansado que afronta de forma mucho más relajada las sesiones de entrenamiento para quedarse solo.
Nuestra inspiración diaria proviene de los momentos especiales que compartimos con nuestros perros. Aquí compartimos este entusiasmo y te invitamos a unirte a la comunidad DOG FIT en nuestras redes sociales.
El contenido de estos artículos es solo para fines informativos generales y no reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario. Esta información no constituye asesoramiento médico y no debe interpretarse como tal.