El papel de los micronutrientes
Además de la edad y los factores genéticos, el aporte general de nutrientes también puede influir en el mantenimiento de una estructura ósea y cartilaginosa normal. Una dieta equilibrada adaptada a las necesidades específicas del perro puede desempeñar un papel importante en el aporte general de nutrientes.
Los nutrientes para las articulaciones, como la glucosamina, el MSM, el colágeno, la garra del diablo y el incienso, así como las vitaminas del grupo B, se valoran en la práctica veterinaria, ya que ayudan a mantener el sistema musculoesquelético y la función nerviosa normal.
La espondilosis suele progresar gradualmente
Los primeros signos pueden ser una marcha rígida, reticencia a moverse o problemas para levantarse. Muchos perros muestran una movilidad limitada, especialmente por la mañana o tras periodos de descanso. A medida que la enfermedad avanza, también puede producirse atrofia muscular, rigidez o flacidez de la columna vertebral y dolor al saltar o subir escaleras. No todos los síntomas tienen por qué presentarse al mismo tiempo. La gravedad puede variar mucho de una persona a otra.
Para el bienestar de los perros afectados, son útiles el ejercicio regular y adecuado, un entorno antideslizante y un peso corporal adecuado a su edad. En general, una dieta equilibrada y de alta calidad sin alimentos secos contribuye al cuidado general.
Usted y su perro: cada perro es único y necesita atención individual. Una buena cooperación entre el propietario y el veterinario, complementada con un cuidado afectuoso en el día a día, favorece la calidad de vida, independientemente de la edad o de los cambios existentes.