Seguridad: viajar con el perro
Viajar con el perro es para muchos viajeros algo del todo natural. El perro debe estar también en el coche y llegar seguro al destino. Pero también para los pasajeros de cuatro patas existen en el vehículo algunas reglas importantes. Pues para que el cuadrúpedo, en caso de accidente, no salga despedido por el habitáculo, debería estar sin falta bien asegurado. Te aconsejo en esto no hacer ningún compromiso, para proteger la salud de todos los ocupantes.
La seguridad vial es importante también para el perro
No existe, es cierto, una obligación directa de sujetar a los animales, pero jurídicamente se consideran carga. Esta debe, según el párrafo 23 del código de circulación, estar asegurada de modo que no se vea comprometida la seguridad vial, tanto del vehículo como de los ocupantes. Quien infringe esa norma se expone a una multa de advertencia o a una sanción. Sabemos por la experiencia diaria lo importante que es un aseguramiento previsor.
El Club Automovilístico Alemán (ADAC) ha realizado pruebas con maniquíes de perros, que muestran qué graves consecuencias puede tener un accidente con un animal no asegurado. A una velocidad de 50 kilómetros por hora, un maniquí de perro de 22 kilogramos de peso salió despedido hacia delante sin frenar desde la bandeja trasera y chocó, con unas 25 veces su propio peso, primero contra el reposacabezas y el respaldo del asiento del conductor y a continuación contra el parabrisas.
- Aseguramiento del perro conforme al código de circulación vigente
- Uso de transportines estables para una distribución óptima de las fuerzas
- Colocación de los transportines pesados en el espacio para los pies o en el maletero
- Evitar el sobrecalentamiento y las corrientes de aire durante todo el trayecto
La fuerza equivalió, en esta prueba, a nada menos que 500 kilogramos. Las consecuencias serían terribles para todos los implicados en un accidente real. El animal debe, por tanto, asegurarse sin falta también ya en trayectos cortos. Arneses para perros especiales, lo más cortos y estables posible, que se pueden anclar a los cinturones del vehículo o mediante un soporte especial al asiento trasero, hacen, es cierto, que el animal no salga volando por el vehículo. No obstante, el peligro de una lesión para el perro sigue siendo bastante grande.
Los transportines son la variante más segura
Claramente mejor, en el crash test del club automovilístico, se comportaron los transportines estables colocados en el espacio para los pies detrás del asiento delantero. Para alojar transportines más grandes, en los familiares, las berlinas con portón trasero y los todoterrenos se presta el maletero. Aquí se debería colocar el transportín transversal al sentido de la marcha y directamente contra el respaldo del asiento trasero. Así las fuerzas que se generan en el impacto se distribuyen lateralmente de forma bastante uniforme por todo el cuerpo del animal. También una rejilla separadora estable es una buena elección, ya que, en especial en accidentes graves, los riesgos para los pasajeros del asiento trasero se reducen todavía más.
En general es importante, cuando hay animales a bordo, que hagas paradas regulares, no conduzcas con mucho calor, des al perro suficiente agua y no lo expongas en ningún caso a la corriente de aire. Desde nuestro punto de vista integral, una atmósfera relajada es esencial para el bienestar del perro en los viajes. Y muy importante: no dejes nunca al animal solo en el coche con mucho calor.
Nuestra inspiración diaria proviene de los momentos especiales que compartimos con nuestros perros. Aquí compartimos este entusiasmo y te invitamos a unirte a la comunidad DOG FIT en nuestras redes sociales.
El contenido de estos artículos es solo para fines informativos generales y no reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario. Esta información no constituye asesoramiento médico y no debe interpretarse como tal.