El nervio vago es el principal nervio del descanso de tu perro y regula la relajación, la digestión y el latido del corazón. Cuando está desequilibrado, aparecen inquietud, tensión o problemas digestivos. Una alimentación equilibrada, el descanso y nutrientes de apoyo como la vitamina B y las hierbas calmantes pueden acompañar de forma útil la función nerviosa normal.
¿Qué es el nervio vago?
El bienestar de tu perro depende en gran medida de un solo nervio. El nervio vago (nervio vagus) es el nervio principal del sistema parasimpático, también conocido como el «nervio del descanso». Se extiende desde el cerebro hasta lo más profundo del abdomen, donde controla procesos importantes como la frecuencia cardíaca, la digestión y la serenidad emocional. Además, actúa como una autopista de información esencial entre el intestino y el cerebro de tu mascota. De este modo, contribuye de manera decisiva a que el cuerpo y la mente mantengan un equilibrio saludable incluso en situaciones difíciles.
Apoyo interno y externo
Para tener unos nervios sanos se necesitan dos cosas: atención y los nutrientes adecuados. Las vitaminas B constituyen la base nutricional para un funcionamiento normal del sistema nervioso. Ayudan al nervio vago a transmitir correctamente las señales de relajación y regeneración. Este efecto se puede reforzar desde el exterior con masajes suaves y específicos en la base de la oreja o el cuello. La combinación de un contacto consciente y un aporte nutricional adecuado crea así la base ideal para que tu perro disfrute de un día a día completamente relajado.