El sarro se forma en el perro cuando la placa blanda se mineraliza y se adhiere con fuerza a los dientes, a menudo con mal aliento y encías irritadas. Complementos naturales como las algas, una higiene regular, una comida húmeda de calidad o casera y material de mordida como madera de cafeto o nervio de buey pueden favorecer de forma útil una higiene bucal normal y ayudar a prevenir su nueva formación.
¿Cómo se desarrolla el sarro en los perros?
El sarro puede aparecer en cualquier perro, independientemente de su edad o raza. A menudo influye una dieta inadecuada o la falta de material masticable. Al comer, los restos de comida, la saliva y las bacterias de la boca se mezclan para formar una placa blanda en los dientes.
Las bacterias de la boca y la garganta encuentran las condiciones ideales para vivir en la placa de color claro a amarillento y en los espacios entre los dientes. Su metabolismo produce ácidos que pueden dañar el esmalte dental. Con el tiempo, esta placa blanda se endurece y se convierte en sarro duro debido a la acumulación de componentes minerales en la saliva.
Consecuencias del sarro
El sarro puede perjudicar la higiene bucal y poner en peligro la salud dental natural del perro. Las posibles consecuencias son: Olor bucal, problemas en las encías, sensibilidad al masticar, mayor propensión a la gingivitis. En casos graves, la higiene dental puede verse afectada a largo plazo.
Un cuidado dental regular y un suplemento dietético en función de las necesidades pueden ayudar a favorecer la higiene bucal y reducir la carga de sarro.