La gingivitis se manifiesta en el perro con encías rojas e hinchadas, mal aliento y a veces sangrado, casi siempre provocada por la placa dental y el sarro. Sin tratar, puede evolucionar hacia una periodontitis, por lo que es importante el control veterinario. Complementos naturales como las algas, el propóleo y las hierbas, junto con una higiene dental regular, pueden favorecer de forma útil una higiene bucal normal. También la vitamina B contribuye a la función normal de las mucosas.
Posibles causas de la gingivitis
La inflamación de las encías (gingivitis) en los perros puede deberse a la acumulación de bacterias en la boca. Estas bacterias prefieren colonizar la placa dental, los espacios interdentales y el sarro. Si las bacterias no se eliminan con regularidad, pueden favorecer la formación de sarro y dañar la estructura dental.
Otro factor que puede favorecer el desarrollo de la gingivitis es la dieta. Según algunos expertos, los perros alimentados predominantemente con comida seca se ven afectados con más frecuencia por problemas de higiene bucal. Por tanto, una dieta adecuada a la especie puede contribuir a mantener el equilibrio de la flora bucal y minimizar la exposición a la placa dental.
Posibles consecuencias a largo plazo
La gingivitis no tratada puede tener efectos a largo plazo en la salud del perro. Las bacterias de la boca pueden entrar en el torrente sanguíneo y propagarse a otros órganos. En algunos casos, esto puede provocar inflamación y sobrecargar el corazón, el hígado y los riñones.