Los ácaros: una molesta plaga para el perro
El ácaro es diminuto y tiene muchos nombres como piojo de otoño o piojo del melocotón. Estos parásitos tienen un llamativo color rojo anaranjado. Mucho más discretas, pero también más molestas, se presentan las huellas del ácaro rojo de otoño. A finales del verano y en otoño estos ácaros se multiplican muchísimo y desarrollan larvas en masa.
Trepan a la altura de la rodilla por las plantas e infestan a perros o gatos que pasan rozándolas. Con sus piezas bucales rasgan las capas superiores de la piel. En el perro infestan sobre todo zonas de piel más finas como los espacios entre los dedos, la zona de los ojos, la zona de los labios, el puente de la nariz y los pabellones auriculares. Por ello el cuadrúpedo suele sufrir un fuerte picor con enrojecimientos de la piel. Eso puede, en su evolución posterior, llevar a la formación de pústulas y ronchas.
Observar con cuidado el ácaro Demodex canis
Aún con más frecuencia aparece el ácaro llamado Demodex canis, que puede provocar la llamada demodicosis. Esta se cuenta entre las 10 enfermedades cutáneas más frecuentes en el perro. Los ácaros se fijan profundamente en la piel en los folículos pilosos y se multiplican ahí sumamente rápido. Por lo general los parásitos se transmiten tras el nacimiento de la perra lactante a los cachorros. Así representa a menudo una enfermedad de perros jóvenes. Nuestra experiencia en la naturopatía animal ayuda a fortalecer con cuidado el sistema inmunitario de estos animales jóvenes.
Los síntomas comienzan a menudo en puntos de estrecho contacto con la madre. Típica es la caída del pelo en la zona de los ojos, que da una pérdida de pelo en forma de gafas en la cara. La enfermedad puede extenderse también a otras partes del cuerpo. Además existe una forma especial en las patas. Por lo general se ven afectadas las patas delanteras, que pueden inflamarse e hincharse de forma dolorosa.
Reconocer el peligro del ácaro de la sarna
Una tercera especie es el ácaro de la sarna. Penetra en las capas cutáneas del perro, se multiplica ahí y deposita con cuidado sus huevos. Esta especie de ácaro se transmite por contacto directo de perro a perro. La edad del animal no juega ningún papel. Molesto es que estos ácaros pueden sobrevivir en la vivienda en forma de costras o escamas cutáneas que se desprenden hasta 18 días. Eso puede en ciertas circunstancias pasar incluso a nosotros, los humanos. En caso de un contacto más estrecho entre el perro y el ser humano, los ácaros pueden migrar y causar la llamada sarna.
- Frecuente infestación en zonas del cuerpo con piel sumamente fina
- Fuerte picor y claros enrojecimientos como síntomas guía
- Riesgo de contagio en caso de contacto directo con congéneres infestados
- Necesidad de una limpieza minuciosa de todo el entorno
Buscar consejo competente en caso de sospecha
En caso de sospecha es una buena decisión acudir a un profesional de la naturopatía animal. Allí se puede prestar ayuda rápida y recomendar con cuidado medidas que alivien el picor. Según la especie de ácaro son útiles preparados naturales, que también ayudan contra las garrapatas. Los preparados químicos no podemos en ningún caso recomendarlos debido a la masiva carga para el organismo. El entorno del perro debe naturalmente también dejarse libre de ácaros. Eso es en particular una medida importante para impedir con cuidado una transmisión del animal al ser humano.
Este artículo sirve a la información general y a la concienciación cuidadosa sobre la salud cutánea de tu perro.
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El contenido de estos artículos es solo para fines informativos generales y no reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario. Esta información no constituye asesoramiento médico y no debe interpretarse como tal.